Champiñones

Aunque hasta hace pocos años no se consumieran, actualmente los champiñones se utilizan en todo el mundo en diversas preparaciones culinarias, en ensaladas, salsas…

Denominación

Se conoce con el nombre común de Champiñón, Champiñones, Champignon, Seta de París, pero su nombre científico o latino es Agaricus bisporus.

Origen

Los champiñones son hongos que actualmente se consumen en todo el mundo. Crecen de forma natural en muchas regiones del planeta, por lo que su origen es incierto. Su utilización como alimento se sitúa hacia principios del siglo XX en Paris, ya que anteriormente no se tiene conocimiento de la utilización culinaria de este hongo. Por lo que el champiñón se conoce también como “seta de Paris”.

Variedades

Existen innumerables variedades de champiñones.

¿Qué aspecto tiene?

  • Color: aunque el color de estos hongos depende de la variedad a la que hagamos referencia, en general podemos decir que la cutícula de los champiñones es blanca con fibrillas y escamas más oscuras, pasando a color cremoso cuando el champiñón es maduro.
  • Forma: el champiñón es un hongo formado por un sombrero semiesférico o plano y pie cilíndrico.
  • Tamaño: el sombrero suele medir de 3 a 12 cm de diámetro, siempre dependiendo de la variedad. En sí el champiñón puede medir de 4 a 10 cm de alto.
  • Peso: dependiendo del tamaño así tendrá un peso u otro, variando entre los 10 y 20g. Sabor: por lo general presentan un sabor suave.

Modo de preparación y empleo

  • Crudo: cuando son muy tiernos pueden consumirse en crudo cortados en láminas muy finas, y siempre y cuando se hayan limpiado a conciencia. Cocinado: en unos pocos minutos estarán cocinados, asados, fritos, o en otras preparaciones culinarias.
  • En conserva. Podemos encontrarlos de diversas formas: congelados, en lata o desecados. De todas estas formas los champiñones mantienen bien el aroma y el sabor.

¿Cuándo lo encontramos y en qué condiciones?

Los champiñones en conserva se pueden encontrar en cualquier época del año, pero los frescos los encontraremos especialmente en los meses de otoño y final de verano.

El cultivo de los champiñones se puede realizar siempre y cuando la temperatura del aire esté comprendida entre los 8 y los 18ºC, la luz sea escasa y la humedad esté entre el 70 y el 90%.

El mejor ejemplar y su conservación

El mejor ejemplar de champiñón será aquel que se adapte mejor a las características de la variedad a la que pertenezca en cuanto a color, tamaño, etc. Además deben estar enteros y frescos.

Se trata de un producto muy perecedero, por lo que fresco apenas puede legar a tener una vida útil de 1 o 2 días a temperatura ambiente. Si los conservamos en refrigeración pueden llegar a conservarse unos 10 días.

Características nutritivas

El champiñón es un hongo con un valor energético muy bajo, que supone aproximadamente 25 kcal/100g. Tiene unas características nutritivas muy importantes, ya que contiene cantidades importantes de vitamina y minerales. Su contenido en agua ronda el 92% del peso total. La grasa supone un 0,4% mientras que las proteínas pueden llegar a alcanzar el 2% de su peso total. Los hidratos de carbono pueden llegar a presentarse en un 3,5%.

Minerales: de su contenido mineral destacaremos el potasio por ser el que se encuentra en mayor proporción, seguido muy de cerca por el hierro y el fósforo. En menor proporción, aunque en valores significativos, encontraremos cinc, magnesio y calcio.

Vitaminas: en cuanto al aporte de vitaminas, vamos a encontrarnos cantidades significativas de todas, excepto de vitamina B12 y vitamina A. Destacamos la niacina y la vitamina B2 que son las que se encuentran en mayor proporción. Además encontraremos cantidades significativas de vitamina C, folatos, vitamina B1 y B6. En mucha menor proporción estará presente la vitamina E.

¿En qué puede ayudarnos?

Los champiñones no son alimentos con una larga tradición culinaria ni medicinal, aunque actualmente se utilicen de muy diversas formas en nuestra alimentación. Por ello vamos a descubrirles alguna de las propiedades saludables que se atribuye a los champiñones, como es:

  • Antidiabético: el champiñón se considera un alimento antidiabético debido a su escaso contenido de hidratos de carbono y su proporcionalmente elevado aporte de proteínas y vitaminas del complejo B. Según diversas investigaciones parece que el consumo habitual de champiñones podría contribuir a la regulación de los niveles plasmáticos de glucosa, reduciendo las necesidades de insulina.
  • Obesidad: los champiñones pueden ser incluidos sin problemas en el tratamiento dietético de los pacientes obesos por su escaso aporte calórico y su importante efecto saciante, siempre y cuando no se consuman fritos o en preparaciones muy grasas.

¿Y si nos pasamos?

Aunque por el momento no se conocen efectos tóxicos derivados de un consumo excesivo de champiñones comestibles, no debemos olvidar que ciertas variedades de champiñones pueden confundirse con variedades más o menos tóxicas de otras setas u hongos.

¿Y qué más?

Algunas personas digieren mal las setas, especialmente si se trata de ejemplares viejos.