11May

“Slow food”: El estilo de vida saludable que está de moda

“Slow food”: El estilo de vida saludable que está de moda

Cuidarse, hacer ejercicio y comer bien es la base para tener una vida sana. Hoy en día se le da cada vez más importancia a llevar una alimentación saludable.

Si hace años que se puso de moda el “fast food” y las grandes multinacionales se hacían de oro gracias a esta manera de comer, ahora llega el “slow food” un hábito de vida sana que viene pegando fuerte.

Cada vez hay más gente que se suma a esta manera de comer. Verduras, frutas, alimentos bajos en calorías y buenos para el organismo encabezan la lista de la compra. Una forma relajada de comer, sin prisas, ni agobios.

También muchos de los restaurantes han instaurado en sus menús platos más saludables basados en esta filosofía. El movimiento “slow food” llega para quedarse con opciones para todos los gustos y además sanas.

¿Cómo empezó?

En 1986 llegó a Italia el concepto de “comida lenta” o “slow food” una manera de disfrutar de la comida, de forma tranquila y basada en una alimentación saludable. Fue fundado por Carlo Petrini tras una protesta en Roma a causa de la apertura de un local de comida rápida.

Defendían los principios de este movimiento que van más allá de la calidad. Buscaban una alimentación sabrosa, que no dañase el medio ambiente y con un cultivo sostenible, entre otras muchas cosas.

Poco a poco se fue haciendo hueco y actualmente está presente en más de 130 países del mundo. En 2004 la FAO reconoció este movimiento como organización sin ánimo de lucro. En España existe la asociación Slow Food España, lleva 15 años en activo.

Las características básicas del “slow food”

1-Disfrutar comiendo

No tenemos tiempo, comemos con prisa y mal. El cambio es tener la tranquilidad de comer despacio, saborear los alimentos y en un ambiente agradable. Disfrutar de la calidad y valorarla.

2-Cultivo sostenible y cuidado del medio ambiente

Una agricultura más limpia que proteja los alimentos y los cultivos sean sostenibles. Defienden la biodiversidad y el cuidado del medio ambiente.

3-Alimentación sana

El “slow food” se basa en una alimentación saludable. Productos de calidad, frescos y además buenos para la salud. Comer más despacio y masticar mejor ayuda positivamente a hacer mejor la digestión.

4-Consumo local

Promover el consumo local. Producción tradicional apoyando al patrimonio gastronómica y cultural de cada zona.

¿Nos pasamos al “slow food”?